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                                               Valores

Diario de Avisos

Noviembre 2006

 

 

 

 

                                                                                  Francisco Pérez Llombet

 

Estamos viviendo una época donde la estructura familiar se tambalea, la educación no está de moda, la amistad se ve amenazada por los intereses y el esfuerzo no suele ser la vía más utilizada para lograr las metas propuestas. Una época donde el respeto a los mayores parece haberse olvidado y las buenas acciones no gratificadas son consideradas pérdidas de tiempo. En este escenario siempre se alza alguna voz vaticinando cambios de tendencia que nos traerán de nuevo aquellos principios entre los que muchos nos criamos. Pero, en lo que esos pronósticos se hacen realidad, anima pensar que todavía existan personas para las que no hay nada más importante que la familia, para las que la educación en todos los ámbitos de la vida es la base de la convivencia y la única vía para que una sociedad mejore, para las que hacer y mantener una amistad constituye uno de los principales aspectos que dan sentido a su vida, y para las que el esfuerzo es la vía de progreso más segura y gratificante. Personas que respetan y no olvidan las enseñanzas de sus mayores y que dedican su tiempo libre a los demás a cambio de nada. Hace unos meses tuve la suerte de reencontrarme con mi amigo Jorge Lecuona, una de esas personas que encarnan los valores que nunca deben perderse. Gracias, amigo, por tu ejemplo.