Mi equipo                                                             El Día, 4 de Diciembre de 2004

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                        Borges decía que siempre el coraje es mejor. Decir que sí, era triunfar sobre el miedo, sobre la duda ... actuamos, jugamos y no volvemos la vista atrás. Triunfamos con sólo pisar la pista, por eso cuando hablo de mi equipo quiero jugadores que respondan con coraje, con atrevimiento ... no entiendo el deporte sin la diversión. En el Tenis por ejemplo no solo tenemos que saber esperar para ganar el punto sino que también debemos de construir, de pasar la bola una y otra vez, pero pensando en el punto que vamos a ganar. Dejar la iniciativa al contrario es tener medio punto perdido, a los jugadores hay que enseñarlos a pensar, a crear. Conmigo siempre van a jugar todos aquellos que quieren eso y mucho más, los que quieren aprender, los que pelean hasta el último punto ... los que juegan por amor al juego.

 

En los entrenamientos veo jugadores que pueden tener un papel principal, un líder, y otros con un papel secundario, pero a los dos los necesito para formar un buen equipo. Son ellos, los jugadores, los que partido a partido con las alegrías y las tristezas van formando el carácter y encontrando su equilibrio, su fortaleza. Los jugadores van creciendo en su juego, no solo por los minutos que están sino por la calidad de los mismos, son estos momentos los que nos hacen ser mejores.

 

                   En mi equipo, aceptar una doble falta, una volea fallada ... es una experiencia de aprendizaje tanto para uno como para el compañero. La diversión tiene que ser el medio para que lleguen los buenos resultados, para que esos golpes sean certeros, sin alegría no hay buen juego. En esa diversión hay que ser intensos, se logra más en cuarenta y cinco minutos que en dos horas. La disciplina no es enemiga del entusiasmo, cuando se va a entrenar uno debe sentir hambre por el juego, la actitud de venir y esforzarte más cada día. Ese entusiasmo debe estar a ambos lados de la red, así si se extiende, si lo proyectamos ... contagiaremos a nuestros jugadores. El esfuerzo es un talento. Por eso mi equipo lo forman el entusiasmo, el esfuerzo, la humildad, la disciplina, la diversión ... y todo por amor al juego.

 

Jorge Lecuona Torres